Estado de la Iglesia 2016

“Estado de la Iglesia 2016”

31 enero 2016

 

En el principio de este mes, el Presidente Barack Obama dio su discurso del Estado de la Unión. Por los últimos años pasados, yo he dado un discurso sobre el Estado de la Iglesia aquí en Primera Iglesia.

En su discurso, el Presidente Obama siguió diciendo, “¡Nuestra unión es fuerte!”  Y dijo, ¡“Nuestra economía es fuerte!”

Me cuesta entender eso porque seguí pensando, “¿No tenemos deuda de 19 billones de dólares?” ¿Cómo puede ser fuerte nuestra economía cuando tenemos tanta deuda?

Ahora, yo no soy un político, así que no te voy a mentir durante mi discurso del Estado de la Iglesia. De un punto de vista de negocios, nuestra iglesia no está en buena forma. Financieramente, nuestra economía en la iglesia no es fuerte. Nuestro presupuesto es al revés. En 2015, gastamos $100,000 más que ganamos.  En nuestro programa de 2016, vamos a gastas $125,000 más que ganamos. Eso no es buen negocio. ¡Voy a ser sincero, me asusta mucho!

El presupuesto actual de 2016 ha sido aprobado. Pero ese presupuesto puede ser cambiado cualquier tiempo durante el año. El consistorio va tener que hacer algunas decisiones difíciles.

La realidad es, tenemos un edificio que fue hecho por una congregación de 1,750 miembros. No somos ni un décimo (10%) de eso. Y tenemos un personal que fue construido por una congregación mucho más grande.

El consistorio está preguntando preguntas difíciles. Y va tener que hacer algunas decisiones difíciles en el futuro. Tenemos que ser buenos administradores de nuestros recursos. Necesitamos ser responsables fiscalmente.

Pero la cuestión del hecho es… La Iglesia no es un negocio. No estamos aquí para ganar dinero. Estamos aquí para crecer el reino de Dios.

Muchos tiempos oigo la pregunta, “Pastor Lance, ¿que son tus objetivos?”  Estoy poco sorprendido cuando oigo esto. Siento como los repito tantas veces que personas han de estar cansados de oírme decirlos. Es imprimido en el boletín cada semana.

 

Aquí en Primera Iglesia Presbiteriana procuramos:

1)         Alabar a Dios en espíritu y en verdad;

2)         Dirigir a niños, hombres y mujeres hacia una fe salvadora en Cristo Jesús;

3)         Incorporar a los creyentes en un compañerismo espiritual de la familia de Dios;

4)         Crecer en la gracia y conocimiento de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo; y

5)         Servir como embajadores de Cristo en la comunidad y a través de todo el mundo.

Mi objetivo es establecer un equilibrio saludable entre cinco áreas de ministerio: Adoración; Evangelismo; Compañerismo; Discipulado; y Servicio.

Pero no te lo aseguro. ¿Qué quiere Jesús para nosotros?

En Juan 17, antes que estuvo detenido, Jesús oró para sus discípulos, no solamente por sus los discípulos que estaban con El en ese momento, pero todos quien lo iban a seguir en el futuro. ¡Eso significa que Jesús estaba orando por nosotros!

 

ADORACIÓN:

Vs. 4    “Yo te he glorificado en la tierra…”

Vs. 10  “Por medio de ellos he sido glorificado”

Vs. 24  “Padre, quiero que los que me has dado, vean mi gloria”

Cualquier tiempo que hablamos sobre glorificando a Dios, hablamos de adoración. De hecho, el comienzo del Catecismo de Westminster declara, “El fin principal de la humanidad es glorificar a Dios…”  Y en adoración, encarnamos lo que Jesús dijo era el primer y mayor mandamiento: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser, con todas tus fuerzas y con toda tu mente.”

 

EVANGELISMO:

Vs. 3    “Y ésta es la vida eterna, que te conozcan a Ti”

Vs. 6    “Les he revelado quién eres…”

Vs. 20  “Ruego también por los que han de creer en mí por el mensaje de ellos.”

Vs. 26  “Yo les he dado a conocer quién eres…”

Estos hablan de evangelismo.  Enseñando a personas como conocer a Dios, como tener una relación con Dios.

 

COMPAÑERISMO:

Vs. 11  “protégelos con el poder de tu nombre… para que sean uno”

Vs. 12  “Mientras estaba con ellos, los protegía y los preservaba”

Vs. 23  “Yo en ellos y tú en mí. Permite que alcancen la perfección en la unidad.”

Estos versículos hablan de compañerismo. ¿Qué nos unifica? ¿Qué nos une para hacer una comunidad?

 

DISCIPULADO:

Vs. 8    “les he entregado las palabras que me diste, y ellos las aceptaron.”

Vs. 14 “Yo les he entregado tu palabra…”

Vs. 17  “Santifícalos en la verdad; tu palabra es la verdad.”

Jesús quiere que sepamos la palabra de Dios y crezcamos en la palabra de Dios. Santificar significa ser hecho santo. Mientras crecemos en nuestra fe, maduramos en nuestra fe. Nos hacemos como Jesús. Y eso es lo que es discipulado, convirtiéndonos a como es Cristo.

 

MINISTERIO (SERVICIO):

Vs. 18  “Como tú me enviaste al mundo, yo los envío también al mundo.”

Vs. 23  “y así el mundo reconozca que tú me enviaste y que los has amado a ellos tal como me has amado a mí.”

Vs. 26  “para que el amor con que me has amado esté en ellos.”

Henri Nouwen define Ministerio como, “Servicio en el nombre del Señor.”  Yo gusto esa definición. Encarna a Jesús recordando a sus discípulos que el segundo mandamiento más importante es amar a nuestros prójimos como nosotros mismos. Y luego contó la historia del buen samaritano. Los judíos odiaban a los samaritanos. Pero el samaritano encarnaba el amor de un prójimo al hombre que estuvo golpeado y medio muerto. Cuando servimos a otros, mostramos el amor de Dios a ellos.

 

MI OBJETIVO #1:

Un equilibrio saludable entre estas cinco áreas de ministerio

En ADORACIÓN CELEBRAMOS la presencia de Dios.

En EVANGELISMO COMUNICAMOS el mensaje de Dios.

En FELLOWSHIP INCORPORAMOS la familia de Dios.

En DISCIPULADO EDUCAMOS el pueblo de Dios.

En MINISTERIO DEMOSTRAMOS el amor de Dios.

Cuando miramos a estas cinco áreas tenemos que preguntar, “¿Que estamos haciendo bien? y “¿Que necesitamos mejorar?”

Parece que estamos bien en misiones y en adoración. Otras áreas… no están muy bien. Necesitamos levantar a las otras áreas al mismo nivel de misiones y adoración.

 

APARTE DE ESTOS TENGO 2 OTROS SUEÑOS PARA PIPSA:

PRIMERO: aprovechar nuestra ubicación. Esas iglesias agradables en los barrios residenciales tienen que viajar para encontrar ministerios donde pueden servir. Tienen que tomar viajes de misión a México y mas allá.

Nosotros no tenemos que ir a ningún lado. ¡Estamos en la primera línea de ministerio! Algunos nos llaman una “Iglesia Misionera.” No necesitamos enviar a misioneros al mundo. ¡El mundo ha venido a nosotros! No tenemos que viajar fuera del país. ¡Solamente abrimos la puerta!

Como algunos han dicho, “Jesús fue a los menores, a los últimos y a los perdidos.” Y nos llama a seguirlo…  No tenemos que ir a un país en vías de desarrollo para ayudar a niños con necesidades. ¡Están aquí! ¡Y necesitan nuestra ayuda!  Me encanta trabajar con los estudiantes de escuela primaria en nuestro Centro de Aprendizaje La Semilla. Si, tienen mucha energía; son un poco locos, un poco hiperactivos. Pero también son hermosos. Y son preciosos en los ojos de Dios.

Y tenemos la oportunidad de mostrarles el amor de Dios por cuatro días de la semana. Somos afortunados de estar en un lugar donde una oportunidad como esta abunda. Nuestras asociaciones con La Semilla, con Kidsingers, con Artes Marciales Mixtas, con Zumba, con la Escuela Wilson.  ¡Todos muestran que nuestra ubicación es bueno para el ministerio!

Déjanos aprovechar nuestra ubicación. ¡Estamos ricos en oportunidad!

El SEGUNDO SUEÑO: criar a nuestro “multidad.”  Sí, Como el Presidente George W. Bush, inventé una palabra: “multidad.”  Alguien se me acercó después del Comunión Mundial el año pasado y dijeron, “Sabes qué, Lance, uno de tus sueños se está haciendo realidad. Hace algunos años pasados dijiste que querías construir un ministerio multiétnico y ahora puedes ver, ¡se está haciendo realidad!”

¡Estoy tan feliz que estaba escuchando!  ¡Estoy feliz que oyó uno de los sueños que tengo para nuestra iglesia!  ¡Y está comenzando hacerse realidad!

Cuando yo llegué aquí, había un miembro hispano. ¡Uno! Era Annie Lugo, la esposa de un pastor Presbiteriano retirado. ¿Cómo podía ser eso? Estamos ubicados en la población más hispano de los Estados Unidos. ¿Por qué solamente hay un miembro Hispano?

Ahora nuestra membrecía refleja nuestra comunidad mejor. Estamos cerca de 30% hispano.  Nuestro consistorio es casi medio hispano. Y por eso somos una mejor congregación.

Cuando Jesús nos enseñó a orar, nos enseñó construir el reino de Dios “en la tierra como en el cielo.” Estoy seguro que cuando llegamos al cielo no va ser solamente blanco o moreno o negro. Va estar lleno con personas de cada raza y nación.

Y cuando nuestra congregación aquí refleja el reino de Dios en el cielo, ¡estemos haciendo algo correcto!

Una cosa graciosa es que el Pastor Jonathan estaba en mi oficina esta semana pasada. Y me dijo, “Nuestros miembros hispanos quieren saber que son tus objetivos.”

Quería decir, “¡Ellos son uno de los objetivos!”

Hace 15 años: 1 miembro hispano; hoy: 30%.

Mi sueño se está haciendo realidad. Mi esperanza para el año próximo es que construiremos en nuestra diversidad. Tal vez añadir más grupos de ministerio, diferentes etnias; diferentes generaciones.

Mi sueño es que hagamos más cosas juntas. Por ejemplo, el Pastor Johnson de nuestra congregación keniano mencionó que estaban considerando ir en un viaje a Israel & Egipto. Le pregunte si podíamos ir con su grupo.

¿Puedes imaginarlo? ¿Un grupo viajando por Israel con 15 negros africanos, 15 hispanos, 15 blancos, 15 asiáticos, todos de una iglesia?  ¡Que testigo al reino de Dios!

¡Y nosotros tenemos el beneficio! Aprendemos tanto uno de otro. Aprendemos más de Dios. Aprendemos más de la comunidad de fe. Aprendemos de nosotros.

¡Déjanos construir en nuestra diversidad! ¡Celebramos a nuestro “multidad!”

 

DESAFÍO:

Es verdad, no somos un negocio. Jesús no nos encargó a ganar dinero. Y mientras necesitamos ser responsables con el fiscal, no podemos dejar que dinero – o la falta de él – haga decisiones para nuestra iglesia.

Somos un pueblo que sigue a Dios. Somos el pueblo de Dios. Somos la familia de Dios. Somos el reino de Dios.

Continuaremos construyendo el reino de Dios aquí en la tierra como en el cielo. Continuaremos encontrando un equilibrio saludable entre adoración, evangelismo, compañerismo, discipulado y servicio. Continuaremos sirviendo aquí en esta ubicación única donde Dios nos ha llamado. Y continuaremos celebrando nuestra diversidad, mostrando el reino de Dios y el amor de Dios a nuestra comunidad y al mundo.

 

Pastor Lance