Pastor Lance Allen Head Pastor

Letra del Pastor para Septiembre

“Domingo de Regresar a la Iglesia”

“Sólo en Dios halla descanso mi alma; de él viene mi salvación. Sólo él es mi roca y mi salvación; él es mi protector. ¡Jamás habré de caer!” (Salmo 62:1-2)

Recientemente, asistí un estudio bíblico donde el líder leo los versículos de arriba. Cerró su biblia y repitió la última frase, “Jamás habré de caer.” Luego dijo, “Podemos ser sinceros. La verdad es que muchos de nosotros nos caemos. Jesús nos dice que no preocupemos, pero muchos de nosotros no podemos dormir porque estamos preocupados.  El Apóstol Pablo nos dice, ‘no se inquieten por nada,’ pero muchos de nosotros vivimos vidas plagados por ansiedad.” El líder continuó a preguntar estas preguntas: “¿Que te hace caer? ¿Que no te deja dormir en la noche? ¿Que causa tu ansiedad?

¿Cómo respondes a esas preguntas? Toma un momento para pensar sobre eso. Para mí, la respuesta que vino a mi mente es que me preocupo sobre la salud espiritual de nuestra sociedad y el lugar de la iglesia en nuestra cultura actual. Amo a la Iglesia que Jesús estableció y que yo fui llamado a servir.

Pro veo a más y más personas dejando la Iglesia. No es como están adorando a ídolos falsos de madera, piedra o metal. No es como están enojados con Dios, diciéndole “¡He terminado contigo!” Solamente es que han estado ocupados. Tienen otras cosas que hacer. Tienen otras preocupaciones y responsabilidades tomando su tiempo y sus corazones. Cuando llega domingo, muchas personas quieren relajarse y respirar. La Iglesia ya no siente como una bendición, siente como una tarea.

Hay una frase popular ahora: “Domingo divertido” Personas están apartando domingos para divertirse. Eso puede ser yendo a almorzar. Puede ser yendo a la playa. Puede ser yendo a un juego de los Angels (aunque no sé si sería muy divertido debido a la manera que han estado jugando recientemente). Puede ser quedándose en su hogar y mirando la televisión.

¿Qué paso con el Sabbat? ¿Qué pasó con recordando el Sabbat y guardándolo como santo? ¿Qué paso con yendo a la iglesia regularmente? Jesús fue a la sinagoga cada semana (Lucas 4:16). La generación de cristianos antes de mío fue a la iglesia cada semana. Pero eso ya no es el caso.

Por eso estamos promocionando “Domingo de Regresar a la Iglesia” Antes lo llamamos “Domingo de Comienzo.” Pero eso era cuando yendo a la iglesia era parte de la cultura, parte de la rutina regular. Personas fueron a la iglesia porque es lo que hacían. Y Domingo de Comienzo representaba el comienzo de la nueva temporada.

Pero parece que necesitamos tener un día intencional para regresar a la iglesia, hacer yendo a la iglesia un parte regular de la rutina otra vez. Como los que tienen entusiasmo por la salud van al gimnasio regularmente, también los que tienen entusiasmo para lo que es espiritual deben ir regularmente a la iglesia. O como estudiantes tienen una noche de regreso a la escuela en el principio de otoño, nosotros estamos teniendo un Domingo de Regresar a la Iglesia.

Pero dando un nuevo nombre al mismo domingo no es suficiente. Necesitamos una razón para que personas deben regresar a la iglesia. Necesitamos responder a la pregunta: ¿Por qué es importante la iglesia?

Todos deseamos lo divino. Podemos estar sinceros. Podemos experimentar el divino en la naturaleza – yendo en una excursión en las montañas o jugando en las olas de la playa. Podemos experimentar el divino en la soledad – leyendo las escrituras y meditando en ella. Pero el hecho es, no hay nada como experimentando lo divino en una comunidad. Cuando estamos con otros creyentes adorando al mismo Dios, podemos ser incluidos en una experiencia corporativa que no puede existir cuando estamos solos. Cuando adoramos a Dios en soledad, nuestra experiencia es limitada. Pero cuando adoramos con otros creyentes nuestra experiencia expande a incluir la experiencia de otros. Vemos a Dios en nuevas maneras. Entendemos a Dios con nuevas perspectivas. Experimentamos al divino en comunidad.

Todos deseamos comunidad. Pero, quiero tener cuidado. Muchos de nosotros creemos que, si hay muchas personas en el mismo cuarto, hay comunidad. Si todos cantamos la misma canción, especialmente si cantamos sobre el amor, luego estamos experimentando comunidad. Pero muchas veces eso no es el caso. Creo que comunidad verdadera es mucho más profundo, más puro que solamente estar juntos por un tiempo.

Recientemente, hable con alguien que había asistido a nuestra iglesia por muchos meses y luego pararon de asistir. Cuando le pregunte que paso, me dijeron, “Sabes que, nadie me invito a su hogar. Nadie me preguntó si quería salir con ellos para comer después del servicio. Todos eran muy amables en la Galería, pero eso era todo.”

No te digo esa historia para que se sienten malos o culpables, pero para ilustrar que todos desean ser parte de algo, de ser conocidos y conocer. Desean compartir sus viajes, sus alegrías y sus preocupaciones y tener otros para compartir las mismas cosas con ellos. Diciendo hola después del servicio no es suficiente. Toma tiempo y un esfuerzo para construir comunidad verdadera. Y la iglesia debe ser uno de los mejores lugares donde personas pueden experimentar el tipo de comunidad que todos deseamos.

Todos queremos tener propósito. Queremos saber que estamos haciendo una diferencia en este mundo. Queremos saber que lo que hacemos es valioso y es apreciado. Queremos pasar algo a otros. La iglesia no está aquí para entretener, pero para ayudar a personas descubrir sus dones y los talentos que les ha dado Dios y usarlos para los propósitos de Dios adentro de y afuera de la comunidad.

 

Todos queremos reír. Me imagino que debo de ser más religioso y decir que queremos “alegría divina,” pero en realidad, la risa es la mejor medicina. Iglesias tiene la reputación de ser estirados y aburridos, especialmente iglesias Presbiterianas. Voy a decir algo que quizás es un poco extraño, pero creo que la risa es un arte que está muriendo. Creo que, en nuestra cultura, no reímos porque tenemos avergüenza o somos muy chidos para reír o en algún modo somos mejores del chiste.

¿Porque no podemos reír mas? ¿Por qué no podemos “disfrutar” la iglesia más? Si miramos al origen de la palabra “enjoy” (disfrutar) vemos que viene del Francés Antiguo – “enjoir” – “dar alegría, regocijarse, tomar deleite en” hecho por dos palabras: “en” que significa “hacer” y “joir” que significa “alegría.” ¡Hagamos alegría en la iglesia!

Si no puedes ver el humor en el hecho que t pastor analizó una palabra para mostrar la importancia de tener diversión en la iglesia, no seas tan serio. La risa es una señal externa de alegría interno. ¿Y no está incluida la alegría en la lista de Fruta Espiritual en Gálatas 5:22f? El mes pasado tome vacaciones al Noroeste Pacifico para viajar y visitar a mi familia. Mis dos hermanas viven allí.

Una razón que me encanta pasando tiempo con mi hermana más cercana y su familia es porque reímos tanto cuando estamos juntos. Mis costados y cachetes duelen de la risa, pero siento maravilloso cuando nuestro tiempo juntos termina. ¡La risa es buena medicina!

Creo que estos cuatro deseos – para el divino, para comunidad, para propósito y para risa – son deseos básicos de toda la humanidad. Y espero que nosotros en Primera Iglesia Presbiteriana Santa Ana podemos proveer un ambiente donde personas pueden experimentar los cuatro de ellos. Trabajemos intencionalmente para cumplirlo.

Pensando en eso, necesitamos invitar personas intencionalmente al Domingo de Regresar a la Iglesia. Vamos hacer todo lo que podemos para proveer un ambiente para experimentar el divino, conectar con comunidad y encontrar un sentido de propósito, y reír. Quizás habrá nuevas cosas pasando durante el servicio. No dejes que eso te moleste. Simplemente estamos tratando de alcanzar a nuevas personas.

Oremos por nuestra iglesia. Y hagamos todo que podemos para ofrecer una invitación a vecinos y desconocidos. Si quieres que vaya por tu vecindario para distribuir volantes, háblame. Sería feliz para pasar tiempo contigo y hacer todo lo que puedo para invitar a nuestra comunidad al Domingo de Regresar a la Iglesia.

En el Amor y Servicio de Cristo,

Pastor Lance